jueves, 24 de mayo de 2012
Cadena Ser conecta con los estudiantes encerrados en el Rectorado de la Universidad de Sevilla.
¡NUESTRO FUTURO NO SE VENDE, SE DEFIENDE!
miércoles, 4 de abril de 2012
Raúl Gónzalez, siempre ahí
@PacoVicioso
Raúl, uno de los mejores futbolistas de la historia del fútbol español.
El hecho de no tener ninguna cualidad técnica destacable y, sin embargo, llegar a unas cotas a las que otros futbolistas ni aspiran.
Para mi, una de las pocas cosas que me ligan al madridismo después del advenimiento del todopoderoso Florentino y el mesías Mourinho.
miércoles, 21 de marzo de 2012
El valor de la continuidad
Real Madrid:
construyendo un modelo erróneo
- @PacoVicioso
Por unas
cosas o por otras, soy de esos que acabo perdiendo la noción del tiempo. Más de
tres semanas sin escribir, y esta noche mi equipo de toda la vida, y en
particular, algunos de los personajes que lo habitan desde hace un par de
temporadas me empujan a criticar todo lo que creo que esa panda de
impresentables está echando por tierra: nada más y nada menos que los valores
del Real Madrid.
Quizá la
actitud de los futbolistas no ha estado tan marcadamente inducida como en el
carrusel de Clásicos de los últimos tiempos, pero sí que se nota la mano de
míster Mourinho. Vale que un jugador
tenga que hacer uso de la picardía en un terreno de juego, o se fomente la
agresividad, hasta cierto punto, y sin llegar a la violencia, pero es
intolerable que la mano de un entrenador haga que se falte a la ética y el respeto que siempre se han
intentado inculcar desde un equipo “señor”, recurriendo al tópico.
Y es que
no se podrá ver un partido de los de la capital en el que pasen más de cinco
minutos sin Pepe tirándose y fingiendo, cuando no le da por
“degollar” a nadie; o a Callejón (que juega bastante, quién lo diría en
pretemporada) agitando los brazos protestando lo que sea, que un aficionado ha
soplado y le ha desviado un centro, por ejemplo. Todo ello por no hablar de la
nena Cristiano Ronaldo, dejando de lado su nivel futbolístico, que no sabe otra
cosa que gesticular de forma muy ridícula.
Pero
llegados aquí, ¿qué tiene todo esto que ver con la continuidad? Pues, ante
todo, llamar la atención del contraste que supone la situación que vivimos, con
un éxito que nos intentan vender los medios a los madridistas, con lo que se
podía haber hecho manteniendo un proyecto durante el tiempo. Se empieza con un
‘presidente-mesías’, que no tiene ni
idea de fútbol, dándole largas a Del Bosque y se termina recurriendo a un
hombre que te puede sacar del paso como Mourinho, contrarrestando a un equipo
de leyenda, como es el Barça de Pep.
Tampoco
podemos olvidar a Pellegrini, uno de
los entrenadores más cotizados del mundo, con una idea de fútbol de toque que
debe ser la envidia de muchos equipos, y al que se deja marchar de mala manera.
Un hombre que lleva al club a hacer unos de los mejores números de la historia.
De nuevo el problema de siempre: la nula continuidad.
Pero el problema no termina con el ninguneo a las
personas, sino que se abandonan también proyectos: el Madrid TEC, un centro de
alto rendimiento que buscaba, a través de estudios personalizados de los
jugadores, optimizar cada esfuerzo y sacar el máximo potencial de cada uno. Se
llegó a contar con la ayuda de la NASA y firmar convenios de colaboración con
centros de investigación tan prestigiosos como el MIT (Massachutetts Intitute
of Tecnology). Todo eso se abandonó sin más, porque seguro que al gran
empresario todo lo que no suene a ladrillo le parece más bien brujería.
El Real Madrid no puede conformarse con menos que
marcar épocas, sobre todo ahora que el máximo rival le recorta históricamente,
en títulos, afición y, sobre todo, valores. No puede ganar una Copa del Rey
sufriendo hasta el último minuto en la prórroga y tirar la casa por la ventana
cada verano. Ni mucho menos consentir que los miembros que lo representan hagan
que el club este llegando a las cotas más altas de animadversión.
Hay referentes propios dentro de nuestra historia, y
un brutal capital, en todos los sentidos, para salir de esta espiral de
derroche, y plantear un sistema de
valores acorde con el pasado (no tan lejano) y sostenible con los tiempos que corren.
HALA MADRID
viernes, 2 de marzo de 2012
Un motivo para levantarte
- @PacoVicioso
Seguro que habrán oído hablar de Emilio Duró, ese
economista y motivador profesional del cual hay bastantes vídeos circulando por
la Red, un personaje muy recomendable. Una de sus ponencias, la que realizo en
el VI Congreso de Comercio Gallego, engloba la mayor parte del material que
utiliza, se ha convertido en una especie de compendio y de piedra angular para
muchas personas que buscan desesperadamente el optimismo en sus vidas.
Pues bien, si tienen la oportunidad échenle un vistazo e
imprégnense de las muchas frases que deberían grabarse a fuego para afrontar
nuestro día a día: despertar con mentalidad positiva, rodearse de gente de esa
misma tendencia, emprender proyectos ambiciosos y creer en ellos, ser
realistas, buscar siempre motivos por los que trabajar, poner pasión en lo que
hacemos… A veces incluso podremos pillarle en alguna contradicción, sobre todo
si vemos varios de sus discursos, sin embargo hay que absorber más lo que
transmite que lo que dice literalmente (es obvio).
¿A dónde quiero ir con todo esto? Somos jóvenes, estamos
preparados, solo falta concienciarnos de que podemos cambiar la situación,
atenernos a una mirada crítica y embarcarnos en proyectos que influyan en el
mayor público posible. Creer en nuestras posibilidades, sobre todo, desde una
Facultad de Comunicación; tenemos que ser ese ‘cuarto poder’ que mueva a la
sociedad, que la despierte y la saque la calle. Lo dice alguien que ha sido muy
escéptico y en algún momento ha llegado a olvidar sus responsabilidades, las
que tenemos todos los que pretendemos ser periodistas en un futuro próximo.
Pero ya no hay vuelta atrás y, dentro de poco, espero que
se vea materializado esa especie de “laboratorio de pruebas” de la conciencia
social, aunque parezca una paradoja dicha definición. Desgraciadamente no es
ninguna paradoja, es una realidad, un retroceso que estamos sufriendo con la
mayor impunidad por parte de sus responsables. Así que LEVÁNTATE Y LUCHA, por
ti y por este país, pues mucho me temo que, si no lo cambiamos los jóvenes, la única
salida está fuera de nuestras fronteras.
domingo, 12 de febrero de 2012
Crítica. 'La dama de hierro', Phyllida Lloyd, 2011
Tan solo Meryl Streep
LA DAMA DE HIERRO.
Director:
Phyllida Lloyd. Guión: Abi Morgan. Intérpretes: Meryl Streep, Jim
Broadbent, Iain Glen, Anthony Head. Gran
Bretaña, 2011. Duración: 105 minutos.
- @PacoVicioso
Si Meryl
Streep lleva 30 años esperando otro Óscar, parece que su talento le llevará a
esa ansiada estatuilla el próximo día 26. Muchos años conjugando trabajos a los
que la mayoría de las actrices ni aspiran alcanzar y en el caso que nos
concierne, más aún si cabe, dada la pobre historia que ha montado Phyllida
Lloyd. Ni rastro de esa mujer que reza el título del film en un biopic que
declina la balanza por los últimos años de la que fuera la primera gobernante
femenina de Occidente.
Ya en la
primera escena atisbamos lo que va a ser el resto del cuento: una anciana
Margaret Thatcher se escapa de sus cuidadores para ir a comprar leche al
supermercado, observando los precios y estableciendo una vaga metáfora en
relación a lo que fue su país años atrás con ella en el poder. Hay demasiada
recreación de la protagonista en su demencia, con visiones de su marido
fallecido y flashbacks que no dejan
admirar para nada lo que fue la figura de una de las mujeres más ilustres de
nuestro tiempo, admirada y odiada a partes iguales.
No podemos
afirmar que Meryl Streep sea una de las claves del film, sino que es su esencia
total; justifica el precio de la entrada y todos los premios que le han
otorgado y llegarán. Aún así, se echan de menos más minutos de la auténtica
‘Dama de hierro’ en activo, aquella que no daba su brazo a torcer ante los más
poderosos líderes internacionales o imponía una disciplina espartana en su país
por encima de las oposiciones internas. En su lugar, la protagonista queda enterrada
bajo kilos de maquillaje en gran parte del tiempo, interpretando a una mujer
que no sabe quién es.
Es la
segunda vez que Phyllida Lloyd trabaja
con Streep, que alcanza toda su dimensión a pesar de todo, se engrandece ante
la adversidad y nos regala un título que, sin ella, no sería más que un biopic
de serie B, de los que se estilan ahora, perdiendo al personaje intentando
innovar y no llevándonos a la historia que queremos ver. Solo con algunas
imágenes de archivo, la directora intenta trasladarnos a los 80 pero no es
suficiente, por el peso que le da a la Thatcher anciana.
A Meryl Streep la acompaña una magnífica banda
sonora, a cargo de Thomas Newman, compositor en películas como American Beauty o Tomates verdes fritos. Ausente
de voz crítica, el film no gustaría ni al propio personaje: “en estos tiempos
los sentimientos están sobrevalorados por encima de las ideas” afirma Thatcher;
justo lo que se nos ofrece.
Presentación -vaga- del blog
Bueno, pues inicio
mi trayecto como bloguero, de nuevo, y espero que esta sea la definitiva.
Que todas las ideas que cada día me pasan por la cabeza, y en la medida en que
pueda hacerlas públicas, sea capaz de transmitirlas de la forma más
original y atractiva posible para quien le apetezca pasarse por aquí.
Si alguien, por ahora, busca algo más concreto, ni yo puedo darle
la respuesta, pues en principio será un pequeño proyecto personal para
transmitir y dejar atrás los pensamientos e ideas que se disuelven en mi mente
gracias a mi capacidad para olvidarlo todo.
Ni siquiera sé porque escribo como si me dirigiese a un público
seguro, pues la primera persona que creo que tendrá noticias de esto será Merchi, que me lo está dando
todo ahora sin pedir nada a cambio, y a quien le mando toda mi fuerza después
de unos días complicados.
Posibles temas sobre los que hablaré aquí: pues aparte de los que
más controlo como son los deportes (el omnipresente fútbol, como no), la
actualidad en el entorno Mérida/Sevilla o las pajas mentales producidas dos veces al año con las
temporadas de exámenes (espero que solo dos veces al año), etapas durante las
cuales puedo hacer un ensayo atemporal, digno de un premio Nobel sobre temas
tan zafios como el pomo de una puerta o el ambientador del cuarto de baño. De
todo esto sabe cualquier estudiante con ganas de perder el tiempo con cualquier
pollez.
Después de todo esto, no sé si aclarar algo obvio; me encuentro
estudiando para el último examen del primer cuatrimestre de tercero de Periodismo, de ahí que este
gastando este tiempo tan preciado en inaugurar este blog. Por si no os habéis
dado cuenta, es una estupidez, pero estamos -me dirijo en primera persona del
plural porque creo que, si acaso, será leído por vosotros, compañeros- justo el
ecuador de la carrera, así que espero que la segunda mitad sea igual o más
apasionante (de puertas de la Facultad hacia fuera) de lo que ha sido hasta
ahora.
Me despido por ahora. Como anécdota, Miami Heat va ganando por más
de veinte puntos en el tercer cuarto; me encantan, desde siempre Wade, cómo no.
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