miércoles, 4 de abril de 2012

Raúl Gónzalez, siempre ahí

@PacoVicioso




Raúl, uno de los mejores futbolistas de la historia del fútbol español.
El hecho de no tener ninguna cualidad técnica destacable y, sin embargo, llegar a unas cotas a las que otros futbolistas ni aspiran.
Para mi, una de las pocas cosas que me ligan al madridismo después del advenimiento del todopoderoso Florentino y el mesías Mourinho.

miércoles, 21 de marzo de 2012


El valor de la continuidad
Real Madrid: construyendo un modelo erróneo
  • @PacoVicioso

Por unas cosas o por otras, soy de esos que acabo perdiendo la noción del tiempo. Más de tres semanas sin escribir, y esta noche mi equipo de toda la vida, y en particular, algunos de los personajes que lo habitan desde hace un par de temporadas me empujan a criticar todo lo que creo que esa panda de impresentables está echando por tierra: nada más y nada menos que los valores del Real Madrid.
Quizá la actitud de los futbolistas no ha estado tan marcadamente inducida como en el carrusel de Clásicos de los últimos tiempos, pero sí que se nota la mano de míster Mourinho. Vale que un jugador tenga que hacer uso de la picardía en un terreno de juego, o se fomente la agresividad, hasta cierto punto, y sin llegar a la violencia, pero es intolerable que la mano de un entrenador haga que se falte a la ética y el respeto que siempre se han intentado inculcar desde un equipo “señor”, recurriendo al tópico.
Y es que no se podrá ver un partido de los de la capital en el que pasen más de cinco minutos sin Pepe tirándose y fingiendo, cuando no le da por “degollar” a nadie; o a Callejón (que juega bastante, quién lo diría en pretemporada) agitando los brazos protestando lo que sea, que un aficionado ha soplado y le ha desviado un centro, por ejemplo. Todo ello por no hablar de la nena Cristiano Ronaldo, dejando de lado su nivel futbolístico, que no sabe otra cosa que gesticular de forma muy ridícula.
Pero llegados aquí, ¿qué tiene todo esto que ver con la continuidad? Pues, ante todo, llamar la atención del contraste que supone la situación que vivimos, con un éxito que nos intentan vender los medios a los madridistas, con lo que se podía haber hecho manteniendo un proyecto durante el tiempo. Se empieza con un ‘presidente-mesías’, que no tiene ni idea de fútbol, dándole largas a Del Bosque y se termina recurriendo a un hombre que te puede sacar del paso como Mourinho, contrarrestando a un equipo de leyenda, como es el Barça de Pep.
Tampoco podemos olvidar a Pellegrini, uno de los entrenadores más cotizados del mundo, con una idea de fútbol de toque que debe ser la envidia de muchos equipos, y al que se deja marchar de mala manera. Un hombre que lleva al club a hacer unos de los mejores números de la historia. De nuevo el problema de siempre: la nula continuidad.
Pero el problema no termina con el ninguneo a las personas, sino que se abandonan también proyectos: el Madrid TEC, un centro de alto rendimiento que buscaba, a través de estudios personalizados de los jugadores, optimizar cada esfuerzo y sacar el máximo potencial de cada uno. Se llegó a contar con la ayuda de la NASA y firmar convenios de colaboración con centros de investigación tan prestigiosos como el MIT (Massachutetts Intitute of Tecnology). Todo eso se abandonó sin más, porque seguro que al gran empresario todo lo que no suene a ladrillo le parece más bien brujería.
El Real Madrid no puede conformarse con menos que marcar épocas, sobre todo ahora que el máximo rival le recorta históricamente, en títulos, afición y, sobre todo, valores. No puede ganar una Copa del Rey sufriendo hasta el último minuto en la prórroga y tirar la casa por la ventana cada verano. Ni mucho menos consentir que los miembros que lo representan hagan que el club este llegando a las cotas más altas de animadversión.
Hay referentes propios dentro de nuestra historia, y un brutal capital, en todos los sentidos, para salir de esta espiral de derroche, y plantear un sistema  de valores acorde con el pasado (no tan lejano) y sostenible con los tiempos que corren. HALA MADRID

viernes, 2 de marzo de 2012


Un motivo para levantarte
  • @PacoVicioso

Seguro que habrán oído hablar de Emilio Duró, ese economista y motivador profesional del cual hay bastantes vídeos circulando por la Red, un personaje muy recomendable. Una de sus ponencias, la que realizo en el VI Congreso de Comercio Gallego, engloba la mayor parte del material que utiliza, se ha convertido en una especie de compendio y de piedra angular para muchas personas que buscan desesperadamente el optimismo en sus vidas.
Pues bien, si tienen la oportunidad échenle un vistazo e imprégnense de las muchas frases que deberían grabarse a fuego para afrontar nuestro día a día: despertar con mentalidad positiva, rodearse de gente de esa misma tendencia, emprender proyectos ambiciosos y creer en ellos, ser realistas, buscar siempre motivos por los que trabajar, poner pasión en lo que hacemos… A veces incluso podremos pillarle en alguna contradicción, sobre todo si vemos varios de sus discursos, sin embargo hay que absorber más lo que transmite que lo que dice literalmente (es obvio).
¿A dónde quiero ir con todo esto? Somos jóvenes, estamos preparados, solo falta concienciarnos de que podemos cambiar la situación, atenernos a una mirada crítica y embarcarnos en proyectos que influyan en el mayor público posible. Creer en nuestras posibilidades, sobre todo, desde una Facultad de Comunicación; tenemos que ser ese ‘cuarto poder’ que mueva a la sociedad, que la despierte y la saque la calle. Lo dice alguien que ha sido muy escéptico y en algún momento ha llegado a olvidar sus responsabilidades, las que tenemos todos los que pretendemos ser periodistas en un futuro próximo.
Pero ya no hay vuelta atrás y, dentro de poco, espero que se vea materializado esa especie de “laboratorio de pruebas” de la conciencia social, aunque parezca una paradoja dicha definición. Desgraciadamente no es ninguna paradoja, es una realidad, un retroceso que estamos sufriendo con la mayor impunidad por parte de sus responsables. Así que LEVÁNTATE Y LUCHA, por ti y por este país, pues mucho me temo que, si no lo cambiamos los jóvenes, la única salida está fuera de nuestras fronteras.

domingo, 12 de febrero de 2012

Crítica. 'La dama de hierro', Phyllida Lloyd, 2011


Tan solo Meryl Streep
LA DAMA DE HIERRO.
Director: Phyllida Lloyd. Guión:  Abi Morgan.  Intérpretes:  Meryl Streep, Jim Broadbent, Iain Glen, Anthony Head. Gran Bretaña, 2011. Duración:  105 minutos.
  • @PacoVicioso

Si Meryl Streep lleva 30 años esperando otro Óscar, parece que su talento le llevará a esa ansiada estatuilla el próximo día 26. Muchos años conjugando trabajos a los que la mayoría de las actrices ni aspiran alcanzar y en el caso que nos concierne, más aún si cabe, dada la pobre historia que ha montado Phyllida Lloyd. Ni rastro de esa mujer que reza el título del film en un biopic que declina la balanza por los últimos años de la que fuera la primera gobernante femenina de Occidente.
Ya en la primera escena atisbamos lo que va a ser el resto del cuento: una anciana Margaret Thatcher se escapa de sus cuidadores para ir a comprar leche al supermercado, observando los precios y estableciendo una vaga metáfora en relación a lo que fue su país años atrás con ella en el poder. Hay demasiada recreación de la protagonista en su demencia, con visiones de su marido fallecido y flashbacks que no dejan admirar para nada lo que fue la figura de una de las mujeres más ilustres de nuestro tiempo, admirada y odiada a partes iguales.
No podemos afirmar que Meryl Streep sea una de las claves del film, sino que es su esencia total; justifica el precio de la entrada y todos los premios que le han otorgado y llegarán. Aún así, se echan de menos más minutos de la auténtica ‘Dama de hierro’ en activo, aquella que no daba su brazo a torcer ante los más poderosos líderes internacionales o imponía una disciplina espartana en su país por encima de las oposiciones internas. En su lugar, la protagonista queda enterrada bajo kilos de maquillaje en gran parte del tiempo, interpretando a una mujer que no sabe quién es.
Es la segunda vez que Phyllida Lloyd trabaja con Streep, que alcanza toda su dimensión a pesar de todo, se engrandece ante la adversidad y nos regala un título que, sin ella, no sería más que un biopic de serie B, de los que se estilan ahora, perdiendo al personaje intentando innovar y no llevándonos a la historia que queremos ver. Solo con algunas imágenes de archivo, la directora intenta trasladarnos a los 80 pero no es suficiente, por el peso que le da a la Thatcher anciana.
A Meryl Streep la acompaña una magnífica banda sonora, a cargo de Thomas Newman, compositor en películas como American Beauty o Tomates verdes fritos.  Ausente de voz crítica, el film no gustaría ni al propio personaje: “en estos tiempos los sentimientos están sobrevalorados por encima de las ideas” afirma Thatcher; justo lo que se nos ofrece. 

Presentación -vaga- del blog



Bueno, pues inicio mi trayecto como bloguero, de nuevo, y espero que esta sea la definitiva. Que todas las ideas que cada día me pasan por la cabeza, y en la medida en que pueda hacerlas públicas, sea capaz de  transmitirlas de la forma más original y atractiva posible para quien le apetezca pasarse por aquí. 
Si alguien, por ahora, busca algo más concreto, ni yo puedo darle la respuesta, pues en principio será un pequeño proyecto personal para transmitir y dejar atrás los pensamientos e ideas que se disuelven en mi mente gracias a mi capacidad para olvidarlo todo.
Ni siquiera sé porque escribo como si me dirigiese a un público seguro, pues la primera persona que creo que tendrá noticias de esto será Merchi, que me lo está dando todo ahora sin pedir nada a cambio, y a quien le mando toda mi fuerza después de unos días complicados.
Posibles temas sobre los que hablaré aquí: pues aparte de los que más controlo como son los deportes (el omnipresente fútbol, como no), la actualidad en el entorno Mérida/Sevilla o las pajas mentales producidas dos veces al año con las temporadas de exámenes (espero que solo dos veces al año), etapas durante las cuales puedo hacer un ensayo atemporal, digno de un premio Nobel sobre temas tan zafios como el pomo de una puerta o el ambientador del cuarto de baño. De todo esto sabe cualquier estudiante con ganas de perder el tiempo con cualquier pollez. 
Después de todo esto, no sé si aclarar algo obvio; me encuentro estudiando para el último examen del primer cuatrimestre de tercero de Periodismo, de ahí que este gastando este tiempo tan preciado en inaugurar este blog. Por si no os habéis dado cuenta, es una estupidez, pero estamos -me dirijo en primera persona del plural porque creo que, si acaso, será leído por vosotros, compañeros- justo el ecuador de la carrera, así que espero que la segunda mitad sea igual o más apasionante (de puertas de la Facultad hacia fuera) de lo que ha sido hasta ahora. 
Me despido por ahora. Como anécdota, Miami Heat va ganando por más de veinte puntos en el tercer cuarto; me encantan, desde siempre Wade, cómo no.