domingo, 12 de febrero de 2012

Crítica. 'La dama de hierro', Phyllida Lloyd, 2011


Tan solo Meryl Streep
LA DAMA DE HIERRO.
Director: Phyllida Lloyd. Guión:  Abi Morgan.  Intérpretes:  Meryl Streep, Jim Broadbent, Iain Glen, Anthony Head. Gran Bretaña, 2011. Duración:  105 minutos.
  • @PacoVicioso

Si Meryl Streep lleva 30 años esperando otro Óscar, parece que su talento le llevará a esa ansiada estatuilla el próximo día 26. Muchos años conjugando trabajos a los que la mayoría de las actrices ni aspiran alcanzar y en el caso que nos concierne, más aún si cabe, dada la pobre historia que ha montado Phyllida Lloyd. Ni rastro de esa mujer que reza el título del film en un biopic que declina la balanza por los últimos años de la que fuera la primera gobernante femenina de Occidente.
Ya en la primera escena atisbamos lo que va a ser el resto del cuento: una anciana Margaret Thatcher se escapa de sus cuidadores para ir a comprar leche al supermercado, observando los precios y estableciendo una vaga metáfora en relación a lo que fue su país años atrás con ella en el poder. Hay demasiada recreación de la protagonista en su demencia, con visiones de su marido fallecido y flashbacks que no dejan admirar para nada lo que fue la figura de una de las mujeres más ilustres de nuestro tiempo, admirada y odiada a partes iguales.
No podemos afirmar que Meryl Streep sea una de las claves del film, sino que es su esencia total; justifica el precio de la entrada y todos los premios que le han otorgado y llegarán. Aún así, se echan de menos más minutos de la auténtica ‘Dama de hierro’ en activo, aquella que no daba su brazo a torcer ante los más poderosos líderes internacionales o imponía una disciplina espartana en su país por encima de las oposiciones internas. En su lugar, la protagonista queda enterrada bajo kilos de maquillaje en gran parte del tiempo, interpretando a una mujer que no sabe quién es.
Es la segunda vez que Phyllida Lloyd trabaja con Streep, que alcanza toda su dimensión a pesar de todo, se engrandece ante la adversidad y nos regala un título que, sin ella, no sería más que un biopic de serie B, de los que se estilan ahora, perdiendo al personaje intentando innovar y no llevándonos a la historia que queremos ver. Solo con algunas imágenes de archivo, la directora intenta trasladarnos a los 80 pero no es suficiente, por el peso que le da a la Thatcher anciana.
A Meryl Streep la acompaña una magnífica banda sonora, a cargo de Thomas Newman, compositor en películas como American Beauty o Tomates verdes fritos.  Ausente de voz crítica, el film no gustaría ni al propio personaje: “en estos tiempos los sentimientos están sobrevalorados por encima de las ideas” afirma Thatcher; justo lo que se nos ofrece. 

Presentación -vaga- del blog



Bueno, pues inicio mi trayecto como bloguero, de nuevo, y espero que esta sea la definitiva. Que todas las ideas que cada día me pasan por la cabeza, y en la medida en que pueda hacerlas públicas, sea capaz de  transmitirlas de la forma más original y atractiva posible para quien le apetezca pasarse por aquí. 
Si alguien, por ahora, busca algo más concreto, ni yo puedo darle la respuesta, pues en principio será un pequeño proyecto personal para transmitir y dejar atrás los pensamientos e ideas que se disuelven en mi mente gracias a mi capacidad para olvidarlo todo.
Ni siquiera sé porque escribo como si me dirigiese a un público seguro, pues la primera persona que creo que tendrá noticias de esto será Merchi, que me lo está dando todo ahora sin pedir nada a cambio, y a quien le mando toda mi fuerza después de unos días complicados.
Posibles temas sobre los que hablaré aquí: pues aparte de los que más controlo como son los deportes (el omnipresente fútbol, como no), la actualidad en el entorno Mérida/Sevilla o las pajas mentales producidas dos veces al año con las temporadas de exámenes (espero que solo dos veces al año), etapas durante las cuales puedo hacer un ensayo atemporal, digno de un premio Nobel sobre temas tan zafios como el pomo de una puerta o el ambientador del cuarto de baño. De todo esto sabe cualquier estudiante con ganas de perder el tiempo con cualquier pollez. 
Después de todo esto, no sé si aclarar algo obvio; me encuentro estudiando para el último examen del primer cuatrimestre de tercero de Periodismo, de ahí que este gastando este tiempo tan preciado en inaugurar este blog. Por si no os habéis dado cuenta, es una estupidez, pero estamos -me dirijo en primera persona del plural porque creo que, si acaso, será leído por vosotros, compañeros- justo el ecuador de la carrera, así que espero que la segunda mitad sea igual o más apasionante (de puertas de la Facultad hacia fuera) de lo que ha sido hasta ahora. 
Me despido por ahora. Como anécdota, Miami Heat va ganando por más de veinte puntos en el tercer cuarto; me encantan, desde siempre Wade, cómo no.